abc-3

En un plazo de pocos días tanto el País como ABC han publicado sendas fotos sin mi consentimiento y, naturalmente, sin abonar un céntimo por ellas. Ni siquiera han tenido la dignidad de firmarlas, a pesar de que ambas habían aparecido en su versión impresa perfectamente referenciadas.

Parece que el archivo de un fotógrafo es como un huerto, donde cualquiera que pase se ve licitado para entrar y tomar lo que le apetezca, sin valorar el esfuerzo (y el dispendio económico) que fue necesario para que las imágenes estén allí. Luego hablan de la crisis del fotoperiodismo cuando, los que en realidad  están en crisis, y lo evidencian con este comportamiento, son los valores de los medios de comunicación.

Creo que los fotógrafos debemos defender nuestro trabajo desde el plano de las ideas, un planteamiento positivo que concluye en que es preciso concienciar a los lectores del valor de las buenas imágenes. Los lectores del siglo XXI están acostumbrados a fotografiar y por eso distinguen perfectamente una chapuza tomada por una persona sin apenas formación visual y mal remunerado, enviado a cubrir tal o cual evento.

Se decantarán –y pagarán- por contenidos que aporten algo tangible. Si se les ofrece imágenes sugestivas que les ayuden a mejorar como usuarios de la fotografía, accederán a las plataformas y a los medios que les aporten lo mejor, pero si perciben que las ilustraciones son vulgares, buscarán otras alternativas.

Respecto a los portales que no dudan en apropiarse de fotos de grandes profesionales para disponer de un escaparate más interesante, las leyes deberían actuar contra estas descargas, que sirven para publicitar un propio negocio con un contenido visual que se ha robado.

Particularmente no he recibido ni noticias, ni disculpas, de ninguno de los dos periódicos.

el pais-foto Tino Soriano