ACTUALIZACIÓN AL DIA 4 DE ENERO DE 2009:

Queridos amigos:

José Cendón fue liberado hoy, Israel ha invadido Gaza y el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido incapaz de llegar a un consenso, ni sobre el alto el fuego, ni sobre nada, habida cuenta que Estados Unidos se opone sistemáticamente, desde hace 60 años, a cualquier resolución que no satisfaga los intereses de Israel. Bush ha culpado a los palestinos de que los invadan; el Vaticano, a través de ‘L’Osservatore Romano’, aprovecha para proclamar que la píldora anticonceptiva agrede al medio ambiente; y los políticos continúan “exigiendo el cese inmediato de las hostilidades” para, a continuación, pasar a otro tema. Es decir, que aquí no pasa nada. Todo sigue como de costumbre. ¿Y Europa? Contradiciéndose, para variar. La presidencia checa de la UE responsabiliza a los palestinos, y la vicepresidenta del gobierno español María Teresa Fernández de la Vega replica, desde la India, que esa es la opinión de los checos, no la de todos. Ahora, si te apetece, ya puedes leer lo que viene a continuación. Eso sí, con un nuevo cuestionamiento en mente: ¿qué se les ha perdido a tanto parlamentario español en la India?. A partir de ahora, cuando hable de Somalia, los fotógrafos ya no nos enfadaremos con Zapatero por que no se dignara a citar a Cendón. Bienvenido a casa José, aunque vigila, cuando te abracen, que nadie lleve objetos punzantes.

Tino

Soy una persona feliz y creo que, cuando nos trata bien la vida, tenemos la obligación de preocuparnos por los más desvalidos. Por esa razón acabaré este último día del año reflexionando sobre algunos fanatismos que generan millones de víctimas en el mundo.

Este 2008 que finaliza los parlamentarios españoles tuvieron un desagradable desencuentro con fundamentalistas en algunos hoteles de gran lujo donde se hospedan habitualmente los políticos. La primera en salir por piernas de Bombay fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, cuyo asesor de imagen le aconsejó (o no se lo impidió, lo que quizás fue mucho peor) una aparición ante los medios de comunicación con tacones, calcetines y un traje a topos digno de un “todo a cien rupias” de la India, para que su testimonio fuera más patético. ¡Y a fe que lo consiguió, el patetismo! Aunque, con seguridad, no en el sentido que esperaba.

Las cámaras de televisión instaladas por los americanos en Irak mostraron anteayer la acción de un fundamentalista islámico –no existen adjetivos en ningún idioma del mundo para describir la calaña de alguien tan repugnante- dirigiendo su coche bomba contra niños que salían de la escuela, para hacerlo estallar junto al grupo más numeroso. Reventaron con el kamikaze catorce escolares menores de diez años. Y supongo que muchos fallecieron más tarde, y a otros les quedaron espantosas secuelas de por vida.

Los fundamentalistas católicos y, en su representación, una buena parte de la jerarquía eclesiástica –estos señores que todavía se visten igual que en la Edad Media- se reunieron en Madrid para revindicar la “familia cristiana” como único modelo aceptable para la sociedad española. Con un tal Rouco de estandarte y una intervención en diferido del Papa de Roma, ese otro tipo de fundamentalismo suspira todavía por los tiempos en que el Estado sancionaba los delitos a la par que la iglesia. Bajo el franquismo los homosexuales fueron perseguidos amparándose en un “código de vagos y maleantes” a medida de la iglesia española. También se castigaba el adulterio… aunque sólo el de las mujeres. Para que una mujer pudiera probar una infidelidad de su marido debía sorprenderlo en pleno acto sexual y acompañada de un notario. Si no, no valía. Ya se sabe que las mujeres, para los fundamentalistas católicos (y todos los demás), no sirven ni para ejercer el sacerdocio. Quizás, de aquí a varios siglos, igual se pondrán todos al día. Más o menos lo que tardó la Iglesia Romana en reconocer que Galileo no era un hereje y que la Tierra se movía.

Los fundamentalistas hebreos, por su parte, han desdeñado más de 160 resoluciones de las Naciones Unidas e ignorando las condenas de la comunidad internacional han masacrado -aprovechando las Navidades y los últimos estertores de la administración Bush- a centenares de personas, entre ellas mujeres, niños y otros inocentes. Sabían que los responsables de Hamas (otros fundamentalistas que, no olvidemos, habían roto constantemente el alto el fuego con Isarel disparando cohetes contra la despoblada zona sur hebrea) llevaban ya varios días escondidos a buen recaudo.

De nuevo la respuesta judía ha sido descomedida. Uno de los ejércitos más potentes del mundo, tras cerrar las fronteras y dejar Gaza sin combustible, luz, medicamentos y comida, bombardearon sin tregua, de noche, un campo de refugiados en el que viven un millón y medio de personas -¿o quizás sería más apropiado usar el término ghetto, a la vieja usanza judía?- y dónde la única defensa posible para los civiles era reunirse en el comedor y rezar. En dos jornadas murieron tantos palestinos como días llevábamos de año. Pero también se contabilizaron 1.650 heridos. Las bajas israelitas fueron 4. El marcador inicial fue, pues, 365 contra 4. Y estas cifras parecerán ridículas dentro de pocos días si alguien no impide el avance judío.

En una particular versión del Holocausto, transcurrido medio siglo desde los crímenes nazis, los judíos no se quedan cortos. Aplastan familias enteras entre los escombros, aunque prescindan de las cámaras de gas. Hace un año y medio que no entra un gramo de cemento oficial en Gaza, de manera que, casa derruida, ruina para siempre. Lo que también mina la moral. Los dos bandos se reprochan mutuamente sus acciones aunque, si no estás de acuerdo con la versión israelita, te tildan de anti-semita, y punto.

Por descontado también los hebreos han impedido el paso de la prensa internacional a la franja de Gaza. La media docena de testimonios no palestinos que consiguieron entrar en un primer momento lo hicieron por vía marítima. Y lo primero que destrozaron los atacantes fueron esos muelles. Primeros ataques, dicho sea de paso, que se iniciaron sin ningún aviso (en teoría el gobierno israelita se había comprometido a respetar la tregua dos días más) de manera que los bombardeos sorprendieron a una población civil totalmente desprevenida. De ahí el número tan elevado de muertos. ¡Vaya con los Pueblo de Dios!.

Mientras tanto los europeos y los americanos actúan tarde y mal. Igual que hicieron cuando el golpe de Estado fascista en España; o durante la invasión nazi a los países limítrofes alemanes, prolegómeno de la II Guerra Mundial; o cuando las matanzas de los Balcanes entre contados ejemplos europeos. Estos parlamentarios elegidos democráticamente para que resuelvan las carencias de justicia y libertad en el mundo; funcionarios con dietas millonarias y sueldos por las nubes (aunque Esperanza Aguirre se quejara que no podía llegar a final de mes lo que, reparando en su vestuario, se entiende); estos parlamentarios que peregrinan por hoteles de lujo para asistir a convenciones, delegaciones y almuerzos por que su cargo lo comporta… en los momentos decisivos de la historia muestran una peligrosa tendencia a esconder la cabeza como avestruces. Finalmente todo se reduce a una petición de alto el fuego a las dos partes cuando la acción de los israelitas está tipificada en el código de Naciones Unidas como “Crímenes contra la Humanidad”. ¿Estamos o no ante un holocausto?.

Por todo lo expuesto, y para empezar el 2009, facilito el correo electrónico de los parlamentarios españoles, y un modelo escrito para pedirles que hagan su trabajo y dejen de mirar hacia otra parte. Y eso también vale para África, la gran olvidada. Sudán, Zimbawe, Congo, Somalia…

Y, hablando de Somalia, otro ruego a los parlamentarios y un deseo para el año que empieza mañana: por favor, no aparquen las negociaciones para liberar al fotógrafo José Cendón y al periodista británico Colin Freeman.

Mail a los parlamentarios españoles:

Asunto: Basta de matanzas indiscriminadas en Gaza

(copiar y pegar en el destinatario las direcciones🙂

antonio.masiphidalgo@europarl.europa.eu; miguelangel.martinez@europarl.europa.eu; florencio.luqueaguilar@europarl.europa.eu; antonio.lopezisturiz@europarl.europa.eu; carlos.iturgaizangulo@europarl.europa.eu; mikel.irujoamezaga@europarl.europa.eu; david.hammersteinmintz@europarl.europa.eu; ignasi.guardans@europarl.europa.eu; marti.grauisegu@europarl.europa.eu; luis.degrandespascual@europarl.europa.eu; salvador.garrigapolledo@europarl.europa.eu; vicentemiguel.garcesramon@europarl.europa.eu; gerardo.galeote@europarl.europa.eu; juan.frailecanton@europarl.europa.eu; fernando.fernandezmartin@europarl.europa.eu; alejandro.cercas@europarl.europa.eu; carlos.carnerogonzalez@europarl.europa.eu; josep.borrellfontelles@europarl.europa.eu; enrique.baroncrespo@europarl.europa.eu

Estimado representante del Parlamento Europeo:

Me dirijo a Vd., como ciudadano de la UE, consternado e indignado por los acontecimientos que están sucediendo en la Franja de Gaza, y convencido de que los europeos somos responsables, en buena parte, de lo que allí sucede al haber fracasado en imponer el respeto a la legalidad internacional y a las resoluciones de la ONU.

Sé que el Parlamento aplazó el pasado 4 de Diciembre la votación en la que se decidía la ampliación y mejora del Acuerdo de Asociación UE-Israel. Le estoy agradecido, aunque la Comisión no esperó tanto y el día 8 hizo todo lo contrario sin vincularse a la decisión del parlamento europeo, un déficit democrático que, a mi parecer, resta credibilidad a la institución.

Hoy Israel se siente respaldado para hacer lo que esta haciendo, burlándose una vez más de convenciones y acuerdos internacionales de Derechos Humanos y de la ley Humanitaria Internacional.

Hagan algo. Somos muchos los ciudadanos que exigimos que así sea, que queremos que nuestras opiniones y nuestros impuestos sean invertidos con la debida coherencia por nuestros legítimos representantes, entre ellos Vd. Necesitamos que se adopten las medidas necesarias para ayudar de forma efectiva a poner fin a esta impunidad vergonzosa. Europa tiene que dejar de aplicar el doble rasero para que podamos creer en nuestras instituciones y en nuestros representantes. Por favor háganlo de verdad y dense prisa. La muerte en Gaza no espera. ¿Cuántas víctimas más son necesarias para que reaccionen? Póngase del lado que debe estar, que no es otro que el de la justicia y el derecho internacional, y exija que se apliquen con rigor todas las medidas y sanciones diplomáticas y económicas que le competen en contra de Israel, según estipula la Carta de la ONU, la IV Convención de Ginebra y todas las resoluciones del Consejo de Seguridad referidas a la cuestión palestina. Piense que la suerte de más de un millón y medio de seres humanos está en buena parte a merced de lo que los europeos seamos capaces de hacer y no podemos mirar estos crímenes con complacencia. Ya estamos hartos.

Si permanecemos pasivos, impávidos y sin respuestas frente a tanta ignominia, si continuamos siendo complacientes, no le quepa la menor duda que estaremos colaborando con la limpieza étnica del pueblo palestino, con los castigos colectivos y con todo el cúmulo de crímenes e injusticias que la ocupación militar israelí perpetra contra la población civil palestina.

Agradeciendo la atención que me ha dispensado al leer este mensaje, reciba un saludo cordial.

Atentamente

(Aquí nombre, número de carné de identidad y ciudad de residencia)

Por último, si has tenido la paciencia de llegar hasta aquí, despide a George W. Bush como se merece. Échale una ojeada a este enlace y te reirás un poquitín (o quizás no, si todavía estás convencido que había armas de destrucción masiva en Irak):

http://www.zappingmcsaatchi.com/xmas/emailing/